domingo, 19 de febrero de 2012

PELO ONLINE..........




PELO ONLINE

    Steve Jobs, CEO de Apple, es una de esas personalidades que desataba pasiones por su enorme carisma. Es uno de los nombres más conocidos en internet y, para mi gusto, una de las personas más brillantes de los últimos tiempos. Su legado es hoy patrimonio de la humanidad. Su ejemplo nos deja grandes instantes y grandes frases que nos descubren qué ser o adónde dirigirnos. Una de esas reflexiones nos enseña a distinguir a los nuevos emprendedores del siglo XXI: “La innovación distingue a un líder de un seguidor”.

    Hace unos días, en mi espacio de una red social en la que trabajo a diario, encontraba un comentario de un colega peluquero. Me hacía referencia a una nueva técnica que he creado de rasta Jamaicana a la piedra volcánica, y compartido ONLINE: "mis clientes nunca se harían eso en sus pelos", me contestaba solapando mi mensaje. Y yo, me pregunto, ¿esto es motivo para dejar de innovar? ¿Para dejar de crear? ¿Para dejar de ser emprendedores? ¿Nuestra frontera creativa y de negocio acaba con los clientes que habitualmente nos visitan en nuestro salón?... Los grandes triunfos siempre han sido conseguidos por personas individuales o pequeñas empresas, aunque después las grandes las compran y las difunden.

    Nuestros mayores consumidores, ahora maduros niños del baby boom (nacidos entre los años 60 y 75), que levantaron este país con ideas, trabajo y, sobre todo, consumismo, empieza a vivir sus horas de estabilidad consumista, como toda la vieja Europa. Salir de la recesión económica es, pues, una labor ardua, lenta y que paradójicamente se ha convertido en  un problema con falta de relevo generacional.

    Nuevos países emergentes inundan nuestras mentes creativas de nuevas oportunidades de crecimiento en nuestro sector. La exportación de ideas y experiencia será el valor más preciado para un futuro ya muy inmediato, como medida de superación y crecimiento económico. Según la Institución Brookings se pronostica que antes del 2020 más de la mitad de la humanidad -3.200 millones- tendrán un poder adquisitivo con capacidad de consumir bienes y servicios. Actualmente, de los casi 7.000 millones de humanos que poblamos la tierra solo 1.800 millones ganamos lo suficiente para consumir.

    Por favor, ¿habéis leído bien estas cifras? Es la gran oportunidad de este país. Es la oportunidad de la innovación, de los peluqueros emprendedores, donde las fronteras solo existan en planos museísticos. La única diferencia de estos miles de consumidores nuevos es que llegan a nosotros en una era diferente: la digital. La era industrial, como factor clave de crecimiento, ya es historia. Sus nuevas reglas ONLINE son las que mandan. Usar la inteligencia colectiva es la solución. Saber que quieren nuestros posibles clientes antes que ni ellos mismos lo sepan es la clave del éxito. La energía personal y su canalización las 24 horas del día son vitales. Trabajo y ocio se fusionan para producir y crecer sin parar un momento... Es vivir en un espacio sideral donde las ideas son el instrumento que alimenta la creatividad y las oportunidades.

    Yo, de momento, gracias a todas estas revoluciones digitales sigo rejuveneciendo. Preparo mi cepillo de dientes, mis tijeras, mi iPad y un par de mudas y me preparo para viajar y descubrir ese nuevo mundo emergente que espera mi creatividad.

    Seguir aprendiendo sin descanso me permite seguir viviendo.

    Julián Gijón

JULIÁN GIJÓN - PREGONERO CARNESTOLTES 2012 - TERRASSA

xXXV Pregó de Carnestoltes

Melainca - La reina Carnestoltes
 
Ciutadanes i ciutadans de Tetassa. Mal pentinats i cabelluts Tatatenses. Món eclesiàstic de Tetassa. Borratxos, paràsits socials, enamorats i divorciats, gent de vida pudent i de mal viure. Indignats Tetatenses. Parats de Tetessa. Banquers pornofusió, forasters, ganduls, aprofitats i restants tribus urbanes del món. Comerciants rics de Tetassa. Autoritats de vida alegre de Tetassa...

Melainca, la reina del Carnestoltes, acaba d’arribar per prendre possessió del seu regnat de luxúria, tempestat sexual, disbauxa i esperança orgàsmica per a un poble acostumat a que se la “hinquen” cada dia. Sa majestat arriba amb la seva cort de burla i dicta les noves lleis que regiran Tetassa durant el seu mandat.

JO ME LA HINCO..... TÚ SE LA HINCAS.....ELL ME LA HINCA.......NOSOTROS NOS LA HINCAMOS....... VOSOTROS OS LA HINCÁIS..... ELLS SE LA HINCAN.

I quan tots la tingueu “hincada” se us declararà fills i cosins de Tetassa. I ordena:

•    Que aquesta ciutat es proclami indignada dels errors i de la cobdícia dels poders tàcits del món.
•    Que us indigneu dels qui volen que la nostra llengua quedi seca i esborrada dels annals de la història.
•    Que us indigneu de tanta solidaritat cap a els pobles que ens la “hincan” cada dia.
•    Que us indigneu amb els polítics que no defensen el seu poble i no es defineixen com a residuals o independents

Avui, amb el poder que m’atorga la nostra reina del Carnestoltes, Sa Majestat Melainca, i en el seu nom proclamo durant el seu regnat:

•    La independència de CataTunya, de TeTassa i de tots els ciutadans i ciutadanes que visquin el Carnestoltes.

Som persones de la TeTerra que viuen en un gran país, CataTunya. I som fills d’una gran ciutat, TeTassa..... Som catalans, i ho són tots els que estan i viuen amb nosaltres.

Que comenci ja! Que la festa, la disbauxa i el bon rollo inundin boques i culs. Que Sa Majestat Melainca ens la “hinque” en la diana!

VISCA LA REINA DEL CARNESTOLTES

VISCA CATATUNYA

VISCA TETASSA


                                                                                                 JULIÁN GIJÓN
                                                                                                 PERRUQUER DE TETASSA

martes, 10 de enero de 2012

¿ÁNGEL O DEMONIO? …

Hace unos días, después de una placentera e interesante reunión de antiguos compañeros de profesión alrededor de una mesa redonda en casa de mi gran amigo el chef Juan Carlos Puig el cual nos conjugó la creatividad y la copiosidad de la cena, acabamos hablando de peluquería intensamente. Toda esa mezcla hizo que me marchara a dormir tarde y tal vez fue lo que me transportó a tener una pesadilla más cerrar los ojos en la habitación del hotel.

Fue un sueño horrible, hasta el punto que cuando lo recuerdo siento un frío intenso que me recorre todo el cuerpo y me inmoviliza durante unos instantes. Soñé que tenía una peluquería pequeña, en una calle estrecha, en un barrio periférico de una gran ciudad y que pertenecía a ese gran grupo de autónomos con uno, dos o ningún empleado que la administración se empeña en llamarlos empresarios. Mi salón tenía muchos años de andadura y donde la inversión de mantenimiento y renovación había sido escasa, y los precios habían tenido una política de supervivencia. Todo para unas clientas fieles y maravillosas que me visitaban puntual y semanalmente, y a las cuales yo les debía respeto y agradecimiento. Me ofrecían seguridad económica, el sustento de mi negocio y de mi familia. Compartíamos unos de los milagros de la vida: el poder ir envejeciendo juntos.

De pronto sentí una gran sequedad en la boca que me llevó a medio despertar. Seguramente fue culpa del vino de la cena, el Tempranillo mezclado con Syrah que tomamos, tal vez un poco en exceso, me produjo este percance que resolví bebiendo agua y quedando de nuevo dormido al instante.

Sin saber cómo, estaba de nuevo sumergido en mí sueño. Como cada mañana fui a abrir la peluquería y dentro estaban todas mis clientas fijas semanales, capitaneadas por las más antiguas. Sus actitudes corporales, como sus expresiones faciales, me empezaron a dar miedo: la señora María me gritaba con una voz ronca y un volumen estridente porque había subido el servicio más de un euro y empezó a arrancarme gran parte de mis cabellos; la señora Carmen me arrancó dos dientes porque este mes la había hecho esperar dos veces; la señora Jordà me extraía un riñón con su propia mano porque la semana pasada no le duró el peinado; la señora López me sacaba el corazón de cuajo porque cuando la peinaba a veces me distraía y hablaba con otras clientas. Yo, ya en el suelo, vi como mis clientas fijas semanales se me abalanzaban y me comían trozo a trozo. Yo, que había dado toda mi vida por ellas: comuniones, bodas, domingos, fiestas de guardar, dedicación, sumisión, psicología, confesión,… Tal vez esa fuera mi última reflexión antes de desaparecer entre todas mis clientas fijas semanales.


Noté que el sudor empapaba todo mi cuerpo y gracias a ello pude despertarme y salir de esa horrible pesadilla. En esos momentos, no sabía distinguir entre los ángeles de la primera etapa o los demonios de la segunda.

Yo viajo semanalmente por toda España escuchando y compartiendo los problemas de profesión y, en todas partes, al final, son los mismos. Llego así a la conclusión que unos de los males de la pequeña peluquería en este país es la clienta fija semanal. Porque no nos deja crecer, no nos deja subir precios, no podemos dejar un día el salón, no podemos crear equipos porque nos quieren en exclusiva y no aceptan a nadie del exterior. Se creen las amas de tu negocio y muchas veces de tu propia persona.
La solución es crear peluquerías técnicas donde prive la calidad a la cantidad. Dejemos las grandes masas para las grandes empresas, ellas seguro que sabrán sacarles rentabilidad. Nosotros, los pequeños, debemos ser peluqueros de autor para recibir una clientela urbana y cosmopolita. Entonces podremos empezar a cobrar un precio real para una supervivencia digna.

Mi agradecimiento a mis demonios. Sra. María, Sra. Carmen, Sra. Jordà, Sra. López, y tantas otras, porque gracias a ellas pude empezar a caminar en este mundo de la peluquería. Gracias a los que me ayudaron a tener el valor de ir eliminándolas poco a poco y dar la bienvenida a mis nuevos ángeles, porque gracias a ellos soy una persona valorada, cotizada y feliz de ser lo que soy: “un peluquero".

Julián Gijón

jueves, 8 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD

 
           
 Hoy miraba mis apuntes en una libreta de hojas blancas bastante desgastada por el múltiple uso a la que la tengo sometida. En ella apunto pequeñas cosas que me pasan durante el día, que recopilo y suelo leer como parte activa de mi memoria con el fin de que ello me ayude a plasmar mis experiencias cotidianas. Hoy me he dado cuenta de que estoy escribiendo el último artículo del año. Sí, sí, es Diciembre. En un momento he percibido la rapidez y la intensidad con la que ha pasado este año. Mi libreta está casi a punto de explosionar. Tiene palabras que solo yo sería capaz de descifrar, tachones que dañarían la visión de cualquier persona desordenada, faltas de ortografía de una gravedad que traspasa las leyes del salvajismo lingüístico... Pero, ¡qué puñetas!, es mi libreta, mi espacio privado, mi pequeña memoria complementaria, y de ahí nacen mis artículos, mis frases y mis pensamientos. En ella, a veces soy feliz, a veces estoy triste. En ella, canto a la vida, a veces también lloro, a veces eufórico y, he de confesar que en ocasiones, algo melancólico, aunque, con toda seguridad, los instantes positivos ganan por goleada a los negativos.

            Aún así, espero haberos transmitido a lo largo de este año muchas palabras, mensajes, consejos...

Enero: “El éxito es muchas veces nuestro peor enemigo


Febrero: A partir de ahora el talento personal, y no la cultura del pelotazo, marcarán el rumbo de nuestro país y de nuestro sector


Marzo: Crear equipos con una nueva filosofía


Abril: No quiero seguir viviendo en la impotencia de ver una realidad que no me hace feliz


Mayo: Pongámonos a trabajar e instalemos en nuestras mentes el androide de la estimulación creativa


Junio: Son testigos impasibles del abandono prematuro y del fracaso educativo que nos envuelve como una culebra de grandes dimensiones


Julio - Agosto: Licencia para matar. Licencia para innovar. Licencia para crear


Septiembre: Necesitamos experimentar y, lo más importante, publicar y compartir. He ahí el secreto


Octubre: En definitiva, estar preparados para poder afrontar con éxito la nueva peluquería del siglo XXI


Noviembre: “¿Pensáis que habéis acabado? ¡NO!.Si pensáis eso, ahora vendrá vuestra decadencia


Diciembre: No, hoy mi frase no va dirigida hacia vosotros. Creo que por este año ya está bien. Mejor que la última reflexión del año la haga cada uno internamente después de analizar su propia  trayectoria personal y profesional.

            Hoy, mis últimas frases van dirigidas a pequeñas notas de mi libreta. A amigos y compañeros que en este año nos habéis dejado un poquito más solos. Son palabras escritas con dolor y tristeza. Palabras que se convierten en sentimientos, y sentimientos en palabras. Donde nada cabe, solo la desesperación de sentir que ya no compartirán tu vida física y cotidiana. Lo siento, pero no puedo por menos que ser egoísta al pensar que con los años dicen que te haces más sabio, pero también te vas quedando más solo.

            Jua..... pil....Lin....ko.. o.... U ..... a.... A..... Perdonadme que no ría. Perdonadme que aún tenga rabia, que no entienda que vosotros seguís estando aquí... que me duela la Navidad.

            Por vosotros. Por todos... FELIZ NAVIDAD


             Julián Gijón
            Asesor  Creativo - Artístico de Kin Cosmetics